"QUIERO COLGARME DE LOS PÁRPADOS DE LA LUNA para columpiarme en el espacio y que me abriguen las estrellas, íntimamente."
Cuando vi este libro en uno de los puestecitos del mercado, una parte de mí no quería llevárselo. Busque entre las pilas de libros tratando de ignorarlo, pero pareciera que donde mirara el libro me encontraba, persiguiéndome.
No era que la sinopsis o la portada me fueran desagradables, dentro de mí, presentía que encontraría algo que me dolería profundamente. Me lo llevé con esa sensación poco agradable, no lo leí de inmediato. ¿Por qué me lo lleve? Me hubiera arrepentido de no haberlo hecho.
Pasaron algunas semanas y el libro intacto me pedía leerlo. Yo no podía hacerlo. No hasta que un día una tormenta cayó sobre mí, de esas que se ven venir lentamente. Quede devastada. Había dado fin a una relación de amistad que apreciaba mucho, pero me dolía estar en ella. Llore, varios días y el libro como burlándose seguía mirándome.
Una noche, cansada de derramar lágrimas tome el libro, enojada, ya no soportaba verlo. Y fue lo que necesite para apaciguar mi alma.
Desde el primer párrafo fue como si me abrazaran las palabras. Ciertamente la prosa de Lolita Bosch causa ese efecto, pero el impacto más grande fueron sus pensamientos, sus historias, contándonos íntimamente el dolor, el sufrimiento, la agonía y las penas que como humanos guardamos.
Como un amor profundo por alguien, hace que nos destruyamos al grado de ya no existir ni para nosotros mismos, olvidándonos. Lo que pudo haber sido y lo que no, peleas, abandono, conexión, calidez, soledad.
Son tantos sentimientos acumulados retratados en palabras que el lector no puede evitar conectar sus vivencias conforme va leyendo.
"HAN PASADO ALGUNOS MESES DESDE AQUEL DÍA y el mundo se ha convertido en un ovillo compacto y cerrado en sí mismo que guardo en el cuenco de mis manos y que no sé modelar para llenarlo de aire. Todo es extraño."
Cuando terminé de leerlo, me dispuse de inmediato a escribir esto. Aunque el libro se centra en un amor de tipo romántico, muchos sentimientos que se presentan ocurren también en otro tipo de relaciones como en mi caso la amistad. Y no, no estoy enamorada de mi examiga, ya lo hablé con mi psicóloga jajaja. Me refiero a conexiones profundas, intimas con las que llegamos a ser nosotros mismos y la vez perdernos.
¿Lo recomiendo? Ampliamente. A mí me ayudo a calmarme, fue como verme a través de un espejo que me hizo reflexionar y pensar en todo lo que había pasado, me regreso a la realidad.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario